Muestra estudio auge de la IA pero rechazo a que decida por humanos
LOS ÁNGELES, California, EU, 20 de septiembre de 2026.- Un grupo de biólogos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) resolvió un enigma anatómico de dos siglos al descubrir cómo el sapo de Surinam (Pipa pipa), una especie de rana plana y de ojos diminutos que habita en la cuenca del Amazonas, logra capturar a sus presas en aguas turbias a pesar de su deficiente visión.
Así lo dio a conocer un estudio publicado en la revista Journal of Comparative Physiology A, el cual reveló que unos extraños lóbulos ubicados en las yemas de sus patas delanteras funcionan como órganos táctiles de alta resolución. Estas estructuras son tan sensibles como las yemas de los dedos humanos y permiten a los anfibios detectar el movimiento del agua generado por los peces a corta distancia.
Para cazar, la rana mantiene sus extremidades extendidas a los lados de la boca. Al analizar grabaciones de alta velocidad, los investigadores observaron que cuando un pez se aproxima a medio centímetro de sus dedos, el animal abre las mandíbulas de golpe y genera una potente succión para tragar a la presa entera en cuestión de centésimas de segundo.
El hallazgo demuestra que estos lóbulos actúan como el equivalente anfibio de una fóvea ocular, permitiéndoles emboscar con precisión sin necesidad de ver ni tocar directamente a sus víctimas.




