Acusan a 279 personas en Arizona por delitos de inmigración
LOS ÁNGELES, California, EU, 18 de octubre de 2026.- Un hombre residente de Granite Bay, California, se declaró culpable ante un tribunal federal de acosar cibernéticamente a su exnovia durante más de una década y publicar imágenes sexualmente explícitas de ella en internet sin su consentimiento.
El acusado, Jason David Campos, de 44 años, admitió su responsabilidad en los delitos de acoso y robo de identidad agravado tras un acuerdo con la Fiscalía del Distrito de Oregón, señala un comunicado.
De acuerdo con los documentos judiciales, entre 2009 y 2023 Campos difundió material íntimo e información personal de la víctima en redes sociales y foros bajo identidades falsas, incitando a terceros a contactarla. En 2021 creó una cuenta de correo electrónico suplantando el apellido de soltera de la víctima para acceder de forma fraudulenta a su expediente legal confidencial, cuyos datos utilizó posteriormente para enviar imágenes íntimas a la abogada de la mujer y mencionar a un familiar menor de edad.
Durante 2023, el imputado continuó distribuyendo las fotografías a desconocidos mediante una aplicación de mensajería instantánea, dirigiéndolos hacia un correo controlado por él. Por estos hechos, un gran jurado federal lo acusó formalmente en abril de 2025 de acoso, fraude electrónico y robo de identidad.
Como parte del acuerdo judicial, Campos aceptó pagar una restitución económica completa a la víctima y a su representación legal por los gastos generados al responder a las solicitudes fraudulentas de registros.
El procesado enfrenta una condena máxima de cinco años de prisión por el cargo de acoso, así como una pena consecutiva obligatoria de dos años de cárcel por robo de identidad agravado, además de multas y libertad supervisada. La audiencia de sentencia quedó programada para el 1 de febrero de 2027.
El fiscal federal Scott E. Bradford destacó que el resultado judicial envía un mensaje claro contra quienes utilizan la tecnología para intimidar y explotar a otras personas. La investigación del caso estuvo a cargo del FBI.




