Mantienen medidas A, B y M ventaja preliminar en San Diego
SAN DIEGO, California, EU, 7 de noviembre de 2026.- La Oficina del Médico Forense del Condado de San Diego solicitó la colaboración ciudadana para identificar a niños y adultos jóvenes cuyos cuerpos fueron encontrados en distintos puntos del condado, en casos que permanecen sin resolver desde hace décadas.
Uno de ellos corresponde a un joven de entre 17 y 22 años, localizado el 2 de enero de 1999 en el embalse de Sweetwater, en Spring Valley. Los investigadores estiman que había permanecido en el agua entre uno y dos días y que posiblemente desapareció durante la víspera de Año Nuevo o el primer día de 1999.
El joven tenía cabello oscuro, medía aproximadamente entre 5 pies y 6 pulgadas y pesaba unas 165 libras. Una de sus principales señas particulares era un tatuaje en el hombro izquierdo con la palabra WICCA, un ave en vuelo en forma de V, un ankh y un pentagrama.
Vestía una camisa polo blanca, pantalones Levi’s negros y ropa interior tipo bóxer; además, llevaba un arete de aro dorado en la oreja izquierda.

Para impulsar su identificación, un artista forense del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) elaboró una reconstrucción en yeso y un nuevo retrato de su posible apariencia.
La iniciativa también busca dar visibilidad a otros cuatro casos: una adolescente de entre 14 y 18 años encontrada en 1978 cerca de Procter Valley Road; un menor de entre 12 y 16 años hallado en la costa de Imperial Beach en 1979; un adolescente hispano de entre 15 y 16 años localizado cerca del río Tijuana en 1995, y un niño de entre 2 y 4 años encontrado en una zona boscosa de Rancho Bernardo en 2004.
En estas labores participan el médico forense, el Hospital Infantil Rady, el sistema nacional de personas desaparecidas y no identificadas NamUs y el NCMEC.
Las reconstrucciones buscan mostrar cómo pudieron haber lucido antes de morir, con la esperanza de que alguien los reconozca y aporte información que permita devolverles su identidad.




