Completa UC Berkeley fachada en People’s Park; vivienda sigue sin fecha
BERKELEY, California, EU, 19 de octubre de 2026.- Los votantes de Berkeley decidirán el 3 de noviembre si aprueban la Medida V. La propuesta aumentaría en medio punto porcentual el impuesto sobre las ventas para cubrir parte de un déficit de 30 millones de dólares en el presupuesto municipal. La ciudad advierte que, sin esos fondos, podría recortar servicios de bomberos, policía y programas comunitarios.
De aprobarse, la tasa total en Berkeley pasaría del 10.25 al 10.75 por ciento. La ciudad quedaría al nivel de vecinas como Oakland y Albany. La medida generaría entre 9 y 10 millones de dólares anuales, que irían al fondo general del municipio. Al tratarse de un impuesto general, requiere el apoyo de una mayoría simple de los votantes y no tiene fecha de vencimiento.
El Concejo Municipal aprobó en junio un presupuesto de dos años que incluyó despidos y la eliminación de más de 100 plazas vacantes. Según funcionarios municipales citados por el medio local Berkeleyside, si la medida no se aprueba, la ciudad podría despedir a personal de policía y bomberos. También podría cerrar la estación de bomberos de Marin Avenue, en el norte de la ciudad, y reducir horarios en piscinas y centros recreativos. Además, unos 33 empleos que hoy se financian con fondos temporales podrían eliminarse en el año fiscal 2028, según reportó Bay City News.

El jefe de bomberos, David Sprague, advirtió en un comunicado que los posibles recortes podrían “devastar los servicios de emergencia”.
Respaldan la medida la alcaldesa Adena Ishii, todos los integrantes del Concejo Municipal, la Liga de Mujeres Votantes, la Asociación de Bomberos de Berkeley y el Consejo Laboral del Condado de Alameda.
El grupo Affordable Berkeley, que se opone a la Medida V y al bono de infraestructura Medida U, sostiene que la ciudad no debería resolver su déficit con un impuesto que pesa más sobre las familias de menores ingresos. En una columna publicada en Berkeleyside, la exconcejal Kate Harrison y otros opositores afirmaron que la medida no resuelve el desequilibrio estructural del presupuesto. También señalaron que los fondos no están obligatoriamente destinados a seguridad pública.
Los estudios respaldan el carácter regresivo de este tipo de impuesto. Un informe del Instituto sobre Impuestos y Política Económica (ITEP) para la organización SPUR encontró que los hogares de menores ingresos del Área de la Bahía destinan en promedio un 5.5 por ciento de su ingreso al impuesto sobre las ventas. Los de mayores ingresos destinan un 1.5 por ciento.

En California, los alimentos que se compran en tiendas y supermercados, las medicinas con receta y los servicios públicos están exentos del impuesto sobre las ventas. Esa exención se mantiene con la Medida V. El aumento sí se aplicaría a las comidas en restaurantes y taquerías, la ropa, los muebles, los electrodomésticos y los vehículos. Por ejemplo, un auto de 20 mil dólares registrado en Berkeley pagaría 100 dólares más.
Para la comunidad latina de Berkeley, que representa alrededor del 11 por ciento de la población según la Oficina del Censo, el impacto podría sentirse por dos vías. Una es como consumidores. La otra es en los negocios de comida preparada, como taquerías, panaderías y restaurantes, que concentran buena parte del comercio latino en corredores como San Pablo Avenue.
La Medida V no es el único aumento en juego. En la misma elección, los votantes del condado de Alameda decidirán sobre la Medida Regional de Transporte (RTM). Esa medida impondría otro medio punto porcentual durante 14 años para evitar recortes en BART, AC Transit y otros sistemas de transporte. Si ambas se aprueban, el impuesto sobre las ventas en Berkeley alcanzaría el 11.25 por ciento, uno de los más altos de California.
Una encuesta encargada por la ciudad mostró un apoyo inicial del 52 por ciento a la Medida V, que subió al 56 por ciento cuando se informó a los votantes sobre los posibles recortes, según documentos del Concejo Municipal.




