Golpea policía de San Francisco ventas ilegales de vapeo y tabaco
SAN FRANCISCO, California, EU, 21 de octubre de 2026.- El fuego deja casas en cenizas, pero también deja huellas que no se ven. El número de adultos en California que afirman que su salud mental se vio afectada después de vivir un incendio forestal casi se triplicó en un año, al pasar de 506 mil a un millón 400 mil, según la más reciente Encuesta de Salud de California (CHIS) de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).
Los datos, correspondientes a 2025 y publicados el 15 de octubre por el Centro de Investigación de Políticas de Salud de UCLA, muestran que el 21.8 por ciento de los adultos que vivieron un incendio en los dos años previos reportó daños en su salud mental, frente al 17.2 por ciento registrado en la encuesta de 2024. El aumento se explica en buena parte porque mucha más gente estuvo expuesta al fuego.

El salto coincide con los incendios de enero de 2025 en Altadena y Pacific Palisades, en el condado de Los Ángeles. Allí, casi 30 por ciento de los adultos, unos dos millones 300 mil, dijo que ellos o alguien de su hogar vivió un incendio en los dos años previos, frente al 6.6 por ciento (503 mil) del año anterior. En ese condado, el 30.3 por ciento de quienes atravesaron un incendio reportó afectaciones a su salud mental.
La publicación del estudio coincide con el 35 aniversario del incendio de las colinas de Oakland y Berkeley, conocido oficialmente como Tunnel Fire.
El fuego comenzó el 19 de octubre de 1991 como un pequeño incendio de pastizales cerca del túnel Caldecott y, al día siguiente, impulsado por fuertes vientos, se propagó por los vecindarios de las colinas, donde cerca de 800 edificaciones ardieron en la primera hora. El siniestro dejó 25 muertos y miles de viviendas destruidas, y fue controlado por completo el 23 de octubre.

En la entrada del vecindario de Hiller Highlands, uno de los más golpeados, el Jardín Memorial del Incendio guarda una escultura de bronce rodeada de muros con los nombres de las 25 víctimas.
Entre ellas figuran el jefe de batallón de los bomberos de Oakland James Riley y el policía John William Grubensky, quienes murieron mientras intentaban salvar a otras personas.
En todo el estado, el 21.8 por ciento de los adultos, seis millones 500 mil personas, afirmó en 2025 que ellos o un familiar del hogar vivieron un incendio en los dos años previos, más del doble del 10 por ciento (dos millones 900 mil) reportado en 2024.
El humo alcanzó a muchos más: 53.4 por ciento de los adultos, unos 16 millones, dijo haberlo padecido, frente al 37 por ciento (10 millones 900 mil) del año anterior.
Entre quienes respiraron ese humo, los que reportaron daños a su salud mental pasaron de un millón 600 mil a dos millones 100 mil. En cuanto a la salud física, 363 mil adultos que vivieron un incendio y dos millones 300 mil expuestos al humo dijeron haber resultado afectados.
Los Ángeles registró la tasa más alta de todos los condados de daño físico por humo, con casi uno de cada cinco adultos expuestos (18.8 por ciento), frente a uno de cada siete (14.4 por ciento) en el promedio estatal.

Así resumió la razón de ser de la encuesta Ninez A. Ponce, investigadora principal de la CHIS y directora del Centro de Investigación de Políticas de Salud de UCLA.
La académica explicó que durante 25 años la encuesta se ha especializado en profundizar en los factores sociales que influyen en la salud, y que el centro se asegura de que los datos estén al alcance de todos para orientar políticas y programas.
Todd Hughes, director de la CHIS, advirtió que, a medida que desaparecen datos a nivel federal, es fundamental que estudios como este sigan midiendo las necesidades de salud de inmigrantes, grupos raciales y étnicos, veteranos, personas con discapacidad y la comunidad LGBT+, para asegurar que sean contados.
La CHIS se realiza desde 2001 y es la mayor encuesta estatal de salud basada en población del país. La edición 2025 recoge respuestas de 22 mil 36 adultos, 957 adolescentes de 12 a 17 años y dos mil 673 niños, cuyos datos aportaron sus padres.
Las cifras se basan en lo que reportan las personas entrevistadas y se expresan como estimaciones para toda la población del estado.
Este año, la encuesta es de las primeras del país en actualizar sus categorías de raza y etnicidad conforme a las revisiones federales de 2024, que simplifican la forma de identificar a la población hispana o latina.
Los resultados detallados por grupo, condado y región pueden consultarse en la herramienta gratuita AskCHIS.
El informe también revela que el 45 por ciento de los adultos con ingresos por debajo del 200 por ciento del nivel federal de pobreza no puede pagar suficiente comida, y que el 67.5 por ciento de los adultos que no son ciudadanos estadounidenses tuvo un chequeo médico de rutina en el último año, frente al 72.7 por ciento de los nacidos en EU y el 80 por ciento de los naturalizados.




