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LOS ÁNGELES, California, EU, 13 de octubre de 2026.- Una investigación conjunta de la DEA y la Oficina del Sheriff del Condado de Jim Wells dejó como resultado 19 detenciones relacionadas con una red de tráfico de drogas en Alice, Texas.
Como detalla un comunicado del Departamento de Justicia difundido por la DEA Houston en X, la investigación de la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional liderada por la DEA, realizada en coordinación con la Oficina del Sheriff desmanteló a la organización acusada de conspiración para cocaína y crack.
Los miembros de la red presuntamente distribuían cocaína y crack desde varias viviendas, según revela la investigación que inició en marzo de 2024.
Las autoridades ejecutaron 11 órdenes de cateo en toda Alice y descubrieron cocaína, crack, más de 35 armas de fuego, miles de cartuchos de municiones, casi $100,000 en moneda estadounidense, libros de contabilidad de drogas, básculas digitales cubiertas con residuos de drogas, según señalan los documentos judiciales.
Refieren las autoridades que se identificó “a miembros de la familia Villagrán Villagrán y sus asociados como presuntos operadores de varios puntos de distribución de drogas de distribución de drogas en Alice y sus alrededores”.
Las identidades de los detenidos son: Joel Sánchez, de 31 años; David Villagrán Jr., alias Little Tinko, de 34 años; René Villagrán, alias Chucho, de 36 años; David Villagrán Sr., alias Big Tinko, de 51 años; José Romeo Sánchez, alias Baby Joe, de 37 años; Richard Garza, alias Blackie, 66 años; Christopher Johnson, 20 años; Jake Rangel, 28 años; Sierra Rodríguez, de 23 años; Esteban Mata, de 29 años; Matthew Cantu, alias Fat Matt, de 39 años; Sierra Watrin, de 30 años; Jewel Watrin, de 32 años; Joshua Ríos, de 44 años; Esiquio Juárez, alias Zeke, 53 años; Joel Flores, de 52 años; David Cantú, alias Pamfi, de 39 años; Lucía González, de 34 años; y Cindy Gutiérrez, de 42 años.
Presuntamente los miembros de alto rango de la red usaron la violencia para controlar a los trabajadores, lo que incluía encerrarlos en casas de distribución y obligarlos a distribuir drogas a través de pequeñas aberturas en las puertas.
Los detenidos ya tuvieron sus comparecencias iniciales ante el tribunal federal. Si son condenados, cada uno se enfrenta a una pena mínima obligatoria de 10 años y hasta cadena perpetua en una prisión federal.




