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LOS ÁNGELES, California, EU, 25 de octubre de 2026.- Después de más de 12 años como prófuga en México, Anna Marlene Somoza, de 60 años, fue detenida en Xochitepec por un cargo de homicidio en primer grado por el asesinato de su hija de cuatro años.
Informa un comunicado del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (USMS) que Somoza fue detenida el 18 de octubre de 2026 por agentes de la Fiscalía General de la República (FGR), Interpol y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de México.
Su caso se remonta al 30 de noviembre de 1998, cuando un cazador descubrió fragmentos de huesos humanos en un sector desértico de Mobile, Arizona, los cuales permanecieron sin identificar durante casi dos décadas y dejó a los investigadores con un misterio sin resolver.
En agosto de 2014, el análisis forense de ADN logró establecer que los fragmentos correspondían a Crystal Reyes, de cuatro años, hija de Anna Somoza y Darren Stockwell, quien es ciudadano estadounidense.
La Fiscalía del Condado de Maricopa revisó las pruebas recopiladas por los organismos encargados, lo que dio lugar a una acusación formal del gran jurado el 12 de diciembre de 2014, en la que se imputaba a Somoza y a su novio, Avelino Tamala, del delito de homicidio en primer grado por la muerte de la niña.Tamala fue arrestado el mismo día.
Los miembros del Grupo de Trabajo identificaron rápidamente pistas que sugerían que Somoza se encontraba en México, y el equipo de Enlace Internacional de México (MIL) del USMS inició labores de investigación en colaboración con la Oficina de Campo en el Extranjero de México (MFFO) del USMS.
De acuerdo con el reporte, Somoza tenía un extenso historial delictivo relacionado con una importante red transnacional de narcotráfico que operaba a lo largo de la frontera sur de Arizona durante las décadas de 1980 y 1990.
Tras su detención en 1993 por venta y transporte de marihuana, aceptó actuar como informante confidencial para un organismo encargado de hacer cumplir la ley en Arizona. En el transcurso de su colaboración, entabló una relación sentimental inapropiada con Tamala, que era detective de narcóticos.
El 25 de noviembre de 1993, Somoza dio a luz a Crystal. Los informes de investigación revelan que la niña nació en Nogales, México, y que el nacimiento no quedó registrado. Poco después del nacimiento, Somoza se la llevó para que viviera con ella y con Tamala en Ahwatukee, Arizona.
A puertas cerradas, la pequeña fue sometida a graves abusos físicos y, finalmente, fue encerrada en una pequeña caseta para perros.
Somoza y Tamala torturaron, dejaron morir de hambre y maltrataron repetidamente a la menor cuando era bebé y niña pequeña. Los informes indican que la dejaban a atada de manos y pies, amordazada en una pequeña jaula para perros durante semanas seguidas.
El abuso se intensificó de forma fatal el 30 de enero de 1997, cuando la niña fue atada, asfixiada con una toalla pegada con cinta adhesiva y abandonada para que muriera dentro de una caja de cartón cerrada.
En 1999, Anna Somoza y Avelino Tamala fueron detenidos por delitos relacionados con drogas y armas. Tras su detención, se recogieron muestras de ADN y, posteriormente, el análisis forense de los fragmentos de huesos encontrados en el desierto de Arizona no pudo descartar a Somoza como fuente materna.
Sin embargo, los investigadores no contaban con el perfil de ADN del padre biológico de Crystal. Como resultado, el caso quedó sin resolver mientras Somoza cumplía una condena de ocho años en una prisión federal. Somoza salió de prisión en 2008 y fue deportada a México.
En agosto de 2014, los detectives encargados de casos sin resolver localizaron e interrogaron al padre biológico de la niña, Darren Stockwell, quien en el momento de la concepción era agente de las fuerzas del orden.
Se tomó y analizó una muestra del ADN de Stockwell, lo que permitió identificar positivamente los restos como los de la pequeña. Este avance, junto con otras pruebas recopiladas a lo largo de la investigación, proporcionó motivos suficientes para que los fiscales acusaran a Somoza y a Tamala del asesinato en primer grado de la niña en diciembre de 2014.
El 8 de noviembre de 2016, Tamala fue declarado culpable del asesinato de la menor. Fue condenado a cadena perpetua.
A lo largo de la investigación de doce años sobre la prófuga, la Fiscalía del Condado de Maricopa, el Departamento de Policía de Phoenix, la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos, la Fiscalía del Distrito de Arizona y los miembros del grupo de trabajo del USMS del Distrito de Arizona, así como las Oficinas Exteriores en México, llevaron a cabo amplias labores de investigación para localizar a Anna Somoza.
Los organismos de seguridad asociados seguirán coordinando sus esfuerzos para garantizar el regreso de Somoza a los Estados Unidos para que responda a los cargos pendientes en Arizona.




