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LOS ÁNGELES, California, EU, 25 de septiembre de 2026.- El fiscal general de California, Rob Bonta, instó a los consumidores a verificar si son elegibles para recibir una compensación económica por la compra de ciertos medicamentos genéricos cuyos precios habrían sido inflados de manera ilegal por fabricantes farmacéuticos.
La convocatoria se produce luego de que un tribunal federal en Connecticut aprobara preliminarmente un plan presentado por California y una coalición de otros 47 estados y territorios para distribuir fondos provenientes de acuerdos alcanzados con compañías acusadas de conspirar para aumentar los precios de medicamentos genéricos.
Las personas que adquirieron alguno de los medicamentos incluidos en la demanda entre mayo de 2009 y diciembre de 2019 podrían calificar para recibir una indemnización.
Los consumidores pueden consultar su elegibilidad y presentar una reclamación a través del sitio web AGGenericDrugs.com. La fecha límite para hacerlo es el 8 de marzo de 2027.
"Como resultado de nuestros esfuerzos para responsabilizar a los fabricantes de medicamentos genéricos por aumentar ilegalmente los precios, los consumidores ahora podrían tener derecho a una compensación", señaló Bonta, quien alentó a los posibles beneficiarios a presentar sus reclamaciones.
La coalición multiestatal anunció previamente acuerdos con los fabricantes Glenmark, Lannett, Bausch, Apotex, Heritage y la empresa matriz de Heritage, Emcure, por aproximadamente 96,5 millones de dólares. El plan busca devolver parte de esos recursos a los consumidores afectados por los presuntos sobreprecios.
Las acciones legales forman parte de una serie de demandas antimonopolio iniciadas desde 2016 contra algunas de las principales farmacéuticas del país. Los estados alegan que ejecutivos y compañías coordinaron aumentos de precios y limitaron la competencia mediante acuerdos ilegales en el mercado de medicamentos genéricos.
Las investigaciones se sustentan en testimonios de colaboradores, millones de documentos y registros de comunicaciones que, según las autoridades, evidencian una extensa red de colusión entre fabricantes para manipular los precios de decenas de medicamentos en Estados Unidos.




