Reconoce BINJE a Leo Espinoza entre líderes hispanos de NJ
LOS ÁNGELES, California, EU, 13 de octubre de 2026.- El Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció este martes 13 de octubre una vasta operación coordinada para desarticular un esquema fraudulento dirigido por el régimen de Corea del Norte, mediante el cual trabajadores informáticos remotos infiltraron a más de 70 empresas estadounidenses para recaudar fondos destinados a programas ilícitos de armamento.
Explicó el organismo en un comunicado, que la ofensiva policial, que incluyó la imputación de 14 personas, resultó en la detención de dos ciudadanos estadounidenses —Michael James Bostelle, de Pensilvania, y Juan Cecilio Pena Carrillo, de Texas— acusados de fraude electrónico, lavado de dinero y robo de identidad.
Asimismo, la acusación abarca a diez ciudadanos con sede en China y a otros dos sospechosos cuyos nombres permanecen bajo secreto de sumario.
Según la acusación presentada en el Distrito Norte de Ohio, la red operó desde 2019 hasta julio de 2025. Los agentes norcoreanos obtenían puestos de trabajo remoto en el sector de tecnologías de la información utilizando identidades robadas o falsificadas, VPNs e intermediarios locales. Los facilitadores en suelo estadounidense albergaban "granjas de computadoras" en sus propias residencias, desde donde configuraban el acceso remoto a los dispositivos provistos por los empleadores para desviar los sueldos a cuentas vinculadas a la República Popular Democrática de Corea (RPDC).
El esquema generó más de tres millones de dólares.
En el marco de la Operación Lonestar Roundup, ejecutada entre el 21 y el 25 de septiembre en Texas, el FBI allanó más de 40 residencias que operaban como centros de procesamiento remoto. Las autoridades incautaron aproximadamente 187 computadoras portátiles y dispositivos de control KVM utilizados por los informáticos norcoreanos, pertenecientes al grupo identificado por la firma de ciberseguridad CrowdStrike bajo el alias Famous Chollima.
Las empresas afectadas abarcan sectores clave como salud, ciberseguridad, comunicaciones, comercio minorista y manufactura en Ohio, el Distrito de Columbia y otros 16 estados. El FBI emitió un aviso de servicio público urgente instando a las compañías estadounidenses a reforzar sus protocolos de contratación y vigilancia cibernética ante el incremento de esta amenaza transnacional.




