Admite exfuncionario del Ejército fraude en contratos de Hawái
LOS ÁNGELES, California, EU, 30 de octubre de 2026.- En un hecho histórico que marca la primera entrega de un ciudadano estadounidense para ser juzgado por crímenes cometidos en El Salvador, las autoridades norteamericanas extraditaron a Michael Alejandro Castillo Murga, de 27 años, para que responda por los delitos de feminicidio.
Según un comunicado, el acusado, de doble nacionalidad y residente del condado de Riverside, California, permanecía bajo custodia desde octubre de 2024 a raíz de una solicitud formal emitida por el Gobierno salvadoreño. El Servicio de Alguaciles de Estados Unidos para el Distrito Central de California estuvo a cargo de la custodia, traslado y entrega formal del sospechoso a los agentes salvadoreños.
De acuerdo con las investigaciones de la fiscalía salvadoreña, los hechos ocurrieron la noche del 31 de enero de 2019. Castillo Murga recogió en casa de su madre a la víctima —con quien mantenía una relación desde 2014— y al hijo de ambos, de dos años, con el pretexto de llevarlos a vivir juntos en una casa alquilada.
Sin embargo, en el trayecto, el acusado agredió mortalmente a la mujer con un arma punzocortante dentro de un vehículo. Testigos presenciales reportaron haber visto a un hombre atacando a una mujer en el asiento trasero de un auto gris mientras ella pedía auxilio.
La posterior autopsia confirmó que la víctima falleció a causa de una hemorragia masiva provocada por cortes en el cuello. Asimismo, las antenas telefónicas ubicaron el dispositivo móvil de Castillo Murga en el sitio y momento del crimen. Tras la agresión, el imputado envió una fotografía a su novia de ese momento mostrando manchas de sangre en el rostro y cuello.
Posteriormente, el agresor abandonó a su propio hijo en una zona accidentada cerca de la escena del crimen. El menor fue hallado cuatro días después por trabajadores agrícolas en estado crítico, con signos de desnutrición y deshidratación severas, cortes en la cara y maltrato.
Las autoridades también establecieron que familiares y allegados del acusado, entre ellos su abuela, su pareja de entonces y un abogado, intentaron encubrir los hechos ordenando el lavado del automóvil para borrar la evidencia de sangre. Castillo Murga huyó hacia Guatemala a principios de febrero de 2019 para reingresar después a Estados Unidos.
El proceso legal que condujo a la entrega concluyó tras la denegación de diversos recursos presentados por la defensa, entre ellos una petición de hábeas corpus y una solicitud de suspensión dictaminadas por el juez federal John W. Holcomb, permitiendo la orden final del Secretario de Estado.
Las abogadas Reena T. Mittelman y Amanda Matey Pyles, de la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia, junto al fiscal adjunto John J. Lulejian, lideraron las gestiones del expediente de extradición, detalla el documento.




